-¿Qué hora es?
-Aquí, las 12 de la noche, allí no lo se…
-Las 2 de la madrugada. ¿Cuántas horas dura una vida?
-Muchas, supongo…
-O pocas.
-Depende.
-¿Depende de qué?
-De la esperanza de vida de esa persona.
-¿Tiene eso algo que ver con cuantas horas viva?
-Claro, cuanta más esperanza de vida tenga, más vivirá.
-Imaginemos que el niño sano y vivaz es atropellado. Su esperanza de vida era alta, pero no acorde a las horas con las que ha vivido.
-Pues eso es improbable, y exactamente imposible saber con exactitud cuán larga va a ser la vida de esa persona.
-¿Cuántas horas dura una vida?
-Te lo acabo de decir, no se sabe nada con exactitud.
-Eso no es una respuesta.
-Pues no sé otra respuesta, y está claro que tampoco sé cuantas horas vamos a vivir.
-Pues sabes muy pocas cosas.
-¿Lo sabes tú acaso?
-¿Quién es el que está preguntando?
-…Tú
-Pues cuando me contestes a mi pregunta, podrás preguntar lo que quieras.
-Pero si no sé como contestar, estaremos estancados mucho tiempo.
-¿Cuántas horas?
-Quién sabe, quizás las horas que dure una vida.
-¿Puede algo durar toda una vida?
-Nada es para siempre.
-Acabas de decir que podríamos estar estancados en esa pregunta las horas que durase una vida.
-¡Me confundes!
-Te desorientas tu solo. No digas nada para luego contradecirte.
-Pero no sé si después me voy a contradecir.
-Pues entonces no digas nada.
-¡Me obligaste a contestar!
-¿Yo?, sólo hice una pregunta.
-…
-Di.
-No sé…
-¿Cuántas horas dura una vida?
-Te he dicho que no lo sé.
-Si, si lo sabes, pero no quieres o no te has dado cuenta de que lo sabes.
-Creeme, si lo supiera te lo hubiera contestado.
-¿Por qué?
-Para quitarme de encima tu estúpida pregunta.
-Pero lo sabes, creo que eres bastante lista.
-¡No se puede saber las horas que durará una vida!
-Te equivocas.
-¿Ah, si? ¿Lo sabes tú?
-Te dije que no preguntaras nada hasta que contestaras.
-He contestado.
-Pero no correctamente.
-Pues no se otra respuesta, ¡joder!
-¿Cuánto durará este trayecto?
-Si el tren no se retrasa, como mucho una hora.
-¿Por qué eso si lo sabes?
-Porque lo pone en el folleto.
-Claro, ¿y si el folleto te dice que tu vida durará 3 horas te lo creerias?
-Está comprobado. Mi vida no.
-¿Te gustaría saber cuantas horas durará tu vida?
-No.
-¿Por qué?
-Ay, deja de hacer preguntas estúpidas ¿por fa?, me estás confundiendo.
-No, solo ayudo a construir pilares más fuertes en tus cimientos, estás avanzando, no retrocediendo.
-…
-¿Cuántas horas serás mía?
-Todas las horas que dure mi vida
-¿Y cuántas horas durará tu vida?
-No importa las horas que dure, lo que importa es ser tuya.
-Al fin lo has comprendido.
-¿El qué?
-No se puede saber las horas que durará una vida, eso está claro. Lo que si se sabe con certeza es que, sean las que sean, serán tuyas.
-No entiendo…
-No hace falta que lo entiendas. ¿Cuántas horas dura una vida?
-Lo dijiste muy clarito.
-¿Pues?
-Claro, ya lo he entendido, las horas que dura tu vida son….
(Todas las horas que dure mi vida son iguales a las que pasaré siendo tuyo)
Final de Trayecto
-¿Qué dijiste?
-Empieza a contar.